sábado, 2 de octubre de 2010

Relatos desde el Fondo del Mar


La Sirena

Por senderos submarinos te he buscado, mas entre las algas nadie comprende mi idioma, es inútil preguntar. Y la brisa se lleva mi voz, dejando a las aves sin saber que responder.

Habitando lo limítrofe de la superficie marina, ajena a los habitantes de ambos mundos, la sirena es soledad, es silencio, es búsqueda. Ser mítico condenado al aislamiento, por inexistencia. Ni propio, ni ajeno. Su idioma se parece al de los hombres pero su voz tiene un tono inalcanzable. Se dice que canta, sin embargo, de este canto sólo quedan balbuceos desde la locura o secretos guardados por unos labios que ya no son. Así ¿quién ha de corroborarlo? Constituida de la misma materia que los sueños, su inverosímil existencia la relega a los cuentos, mitos y todo aquello que tan sólo los niños creen. ¿Será que su destino es guardar para sí todo aquello que ha construido?

Desterrada se pasea sola en un país de ensoñación, vuela libre entre algas y corales, encontrando tesoros perdidos hace mucho tiempo y anhela encontrar a aquel que los perdió. Es sola, se ha inventado a sí misma, no hay más sirenas o al menos en sus recorridos no las ha encontrado nunca. Y aun así tiene la extraña necesidad de compartir con alguien toda la magia que la rodea. Se obstina en buscar en sus dos horizontes, mas los peces no saben besar, las aves la cubren de picotazos, y todo encuentro con el hombre ha terminado en pertinaces cicatrices. Y es que este último no comprende que ella es compañía, no posesión; imaginación, no desventura; imantación, no cohesión. Con esto, la sirena, curiosa ante las aproximaciones, se asoma, merodea entre los barcos, pero siempre a cautelosa distancia. Algo le dice que por ahí está la respuesta a sus plegarias. Han sido varias las ocasiones en que el enfrentamiento ha sido tan cruel que ha estado a punto de abandonar la empresa, pero algo la llama, le insiste. 

El Mar

Su casa, ese turquesa que se va profundizando y se prolonga aun más allá de donde alcanza la vista. Ante esa anchura se percibe la presencia de sus habitantes, que aunque distantes e invisibles por la misma lejanía tiñen toda el agua de sus múltiples colores. En el agua la suma de todos los colores siempre es azul, un azul que, como la luz, ciega a aquel que pretende internarse en el.

El mar es libertad, todas las direcciones posibles. Para sus habitantes cada momento es ramificación infinita, hay que saber hacia donde se quiere ir o se pierde uno en la decisión. Caminos recorridos, caminos inexplorados, caminos deseados, caminos olvidados. ¿Qué vida alcanza para recorrerlos todos? Tomar la decisión o perder el rumbo, el tiempo, la vida. Te quedas o te vas, recorres u observas. No hay tiempo para todo, pero puedes elegir de entre todo. Y siempre se ha de rectificar el camino, cada momento otra decisión, sigues, te regresas o cambias el rumbo. Desiertos infinitos de agua que hay que cruzar, remansos de algas o de coral. Nadie te impone el rumbo o el tiempo en que has de permanecer, así mismo nadie te ayuda a decidir. No sabrás si el camino es el correcto hasta conocer el lugar a donde te ha de llevar. En lo profundo la única guía es la fe. En el mar todos decidimos, nos aventuramos, nos arriesgamos, nos comprometemos, perseveramos, analizamos, corregimos, pero sobre todo creemos. Sólo así se sobrevive en este gran laberinto de agua, donde las paredes no existen pero el camino sólo es uno para cada quien. En ocasiones se escuchan los cantos de las ballenas gritando el secreto del mar, oculto en sonidos de embeleso pero el resto de los flotantes se lo guardan para sí.

El recorrido de todos los días, azul hacia todos los flancos y ese espejo líquido que le permitía juguetear y sentirse acompañada. A lo lejos la arena se acerca y con ella

magenta violetas                  magentas
          rosas amarillo
lilas lilas azules violetas
          azul amarillo blancos              verdes rosas
          azul amarillo blancos              verdes rosas
lilas lilas azules violetas
          rosas amarillo
magenta violetas                  magentas
ocres lilas violetas
      rosas    violetas
lilas ocre
          verdes naranja magenta
          ocres magenta
     azul    naranja
rojo      rosas
lilas
índigo ocres
púrpuras
          naranjas     castaños
          naranjas
rosas pardos
          violetas           verdes

Y atravesando el espejo, otro mundo, el viento, las aves, las sorpresas. 

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